Es fundamental seguir las indicaciones del nefrólogo respecto a alimentación, consumo de líquidos, medicamentos y cuidado del acceso vascular.

Después de cada sesión es importante atender las recomendaciones del personal médico y comunicar cualquier molestia o síntoma inusual.

El seguimiento médico y la asistencia regular a las sesiones son esenciales para la continuidad del tratamiento.